Hace poco
cumplí diez años viviendo en París, y recordé a la estudiante recién llegada de
hace una década, con los ojos que brillaban al reflejar el resplandor de la Ciudad Luz. Aquella joven, que
había dejado su islita del Caribe para descubrir la vieja Europa, no pensaba
quedarse en Francia más de un par de años, a lo sumo. No contaba con que se
enamoraría de un francés, y que su idilio con él y con su tierra sería
duradero.
Hoy me pasa
con este país como con mi esposo: a pesar de la rutina, aún logra sorprenderme.
Claro que todo no es color de rosa; a medida que lo he ido conociendo, he
descubierto cosas en él que me molestan, y a veces no puedo evitar criticarlo. Aún así, la chispa en mis ojos está intacta; sigo admirándolo y queriéndolo tanto
o más que al principio.
He decidido
entonces crear este blog para compartir
con quien quiera leerme algunas de mis experiencias parisinas, así como mis observaciones y reflexiones sobre Francia, desde el
punto de vista particular de una boricua viviendo en París. Te doy la bienvenida y te invito a dejar tus
preguntas, comentarios o sugerencias, para enriquecer este espacio y convertirlo en un lugar de intercambio. A bientôt !
Hija querida:
RépondreSupprimerTe felicito por esta inciativa. Que sea el comienzo de una nueva vertiente en la que pronto, y por otros medios, puedas dar a conocer todo tu talento como escritora y traductora.
Un abrazo y un beso.
Doy fé de ello... Suerte!
RépondreSupprimerLine Lancelloti
¡Gracias, Line! Et merci d'avoir été une excellente prof et de m'avoir donné envie de continuer à apprendre le français et de découvrir ce beau pays !
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